Gloria Colli: “Los frutos secos son una fuente fantástica de proteínas de buena calidad”

Posted by | 27 junio, 2019 | Entrevistas | No Comments

Gloria Colli es pediatra de vocación y de profesión y autora del libro ‘Tu lactancia de principio a fin’, una guía imprescindible para superar todos los obstáculos que se irán presentando en las distintas etapas de la lactancia escrita a la luz de los conocimientos más actuales que proporciona la evidencia científica. También es una madre consciente y una gran cocinera. Esta vena, la culinaria, la ejercita a fondo en Una pediatra en la cocina, un blog de repostería saludable con el que quiere demostrar que se puede tomar algo dulce y delicioso sin renunciar a hacerlo más sano. “Los que han probado algunas recetas de mi blog sabrán que cocinar rico y saludable no es nada difícil ni tiene por qué llevarnos mucho tiempo”, nos cuenta. Porque con ella hemos hablado de alimentación en la infancia, de mitos y falsas creencias y, cómo no, de alimentos ricos y saludables que enamoran a grandes y pequeños.

¿Desde cuándo y cómo pueden tomar los niños los frutos secos?

A partir de los 6 meses, cuando se inicia la alimentación complementaria. Las recomendaciones actuales en alimentación infantil son mantener la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses y luego continuar con la lactancia a la vez que se van incorporando otros alimentos a la dieta del niño. Entre estos alimentos pueden estar los frutos secos, siempre que se ofrezcan molidos para evitar atragantamientos. 

“Si acostumbramos a los niños a los sabores naturales de los alimentos sabrán apreciarlos durante el resto de su vida”

¿Son alimentos interesantes en la dieta de los más pequeños?

Muy interesantes. Los frutos secos son una fuente fantástica de proteínas de buena calidad, grasas saludables, hierro, calcio y ácidos grasos esenciales como los omega 3. También son una importante fuente de fibra y concentran muchas calorías saludables en pequeñas cantidades. Es un recurso estupendo para esos niños que comen muy poquito ya que simplemente añadiendo un puñado de frutos secos molidos o en crema a las comidas las estamos enriqueciendo con una amplia variedad de nutrientes. 

¿Cuáles dirías que son los más recomendables?

Cada uno tiene sus propiedades particulares, pero en el contexto de una alimentación que incluya una amplia variedad de alimentos saludables, elegir uno u otro debería depender más de las preferencias personales, de los hábitos culinarios o de la disponibilidad.  

En cuanto a la alimentación de los niños son muchos los mitos o las falsas creencias en torno a ella. ¿Cuáles son las que más has escuchado en consulta?

Lo más habitual es pensar que no se pueden ofrecer frutos secos a los niños antes del año de vida porque son alimentos que potencialmente podrían producir alergias. Pero esto se ha demostrado que no es cierto. Incluso en poblaciones donde la alergia al cacahuete es muy frecuente y hacen un consumo de este fruto seco muy importante, se está proponiendo ofrecer crema de cacahuete incluso a los 4 meses para evitar el desarrollo de esta alergia. En nuestro medio no está justificado esta medida, pero sí podemos recomendar la incorporación de los frutos secos molidos desde los 6 meses como parte de la alimentación complementaria normal.

¿Cómo crees que debería ser la alimentación durante la infancia para que podamos definirla como saludable?

Además de insistir en la importancia de empezar con buen pie fomentando la lactancia materna, una alimentación saludable se podría resumir en ofrecer una amplia variedad de frutas y verduras varias veces al día. Elegir proteínas saludables como la carne de aves y pescado y aumentar el consumo de proteínas de origen vegetal como las legumbres y los frutos secos. Reducir al mínimo el consumo de azúcar y elegir cereales integrales en lugar de refinados. 

“Los frutos secos son un recurso estupendo para esos niños que comen muy poquito ya que simplemente añadiendo un puñado de frutos secos molidos o en crema a las comidas las estamos enriqueciendo con una amplia variedad de nutrientes” 

En tu blog recopilas un montón de recetas “dulces” con ingredientes muy saludables, cero azúcar ni edulcorantes. ¿Nos faltan ideas a las familias y acabamos tirando de lo que ya conocemos o lo que creemos que se van a comer “mejor”?

Sí. Los hábitos culinarios pesan mucho en la mala alimentación. Es difícil cambiar la forma de cocinar, las recetas familiares de toda la vida, sobre todo cuando la cocina no te entusiasma demasiado o simplemente no tienes ganas ni tiempo de probar cosas nuevas. Entonces recurrimos a precocinados y soluciones rápidas y no nos paramos a considerar otras opciones. Los que han probado algunas recetas de mi blog sabrán que cocinar rico y saludable no es nada difícil ni tiene porqué llevarnos mucho tiempo. 

También en la elección de la alimentación influyen los prejuicios que tenemos sobre lo que le puede gustar a un niño. Muchos padres piensan que si no les dan galletas, batidos o cereales están privando al niño de algo. O que preferirá un yogur saborizado y azucarado antes que una fruta. Y muchas veces no son más que ideas preconcebidas. A muchos niños les pones una brocheta de fruta para merendar y se tiran de cabeza. 

¿Se puede comer sano y rico también en la infancia?

Por supuesto. El gusto por un tipo u otro de alimento se educa, como todo. Si acostumbramos a los niños a los sabores naturales de los alimentos sabrán apreciarlos durante el resto de su vida. Si por el contrario les ofrecemos una alimentación rica en azúcares, grasas y sal, probablemente su sentido del gusto se altere y nos cueste más que elijan una alimentación saludable. 

¿Qué receta con frutos secos nos darías para el disfrute de toda la familia al completo?

En mi blog tengo muchas recetas con frutos secos. Una que particularmente me encanta es el bizcocho de almendras sin azúcar. No lleva harina, solo almendras y copos de avena, ni leche, con lo que es apto para alérgicos a este alimento y el resultado es espectacular.  

Ingredientes

3 huevos

10 dátiles

2 tacitas de almendra molida (100 gr)

2 tacitas de copos de avena (100 gr)

1/2 sobre de levadura química

Preparación

Remojar los dátiles en agua templada para pelarlos bien. Triturarlos con las yemas de los huevos y 1 clara. Cuando esté todo bien molido añadir de una en una las tacitas de avena y la levadura. Batir todo junto un poco más. Reservar 1 cucharada  de almendras molidas y añadir el resto de las almendras mezclando con un tenedor. Batir las claras a punto de nieve y añadir a la preparación anterior incorporando suavemente para que no se bajen las claras. Colocar la mezcla en un molde y hornear 30 minutos a 150 ºC. Desmoldar en caliente y espolvorear por encima 1 cucharada de almendras molidas.

(La medida de la tacita es un vaso de yogur de 125 gr vacío).

Puedes encontrar esta receta y muchísimas más, además de ideas e información muy útil, en Unapediatraenlacocina.com