La algarroba como ejemplo de gastronomía sostenible

Posted by | 18 junio, 2019 | Frutos Secos Ibiza | No Comments

Hoy 18 de junio se celebra el Día Mundial de la Gastronomía Sostenible, una efeméride amparada por la Organización de Naciones Unidas (ONU) que busca promover unos hábitos alimenticios más respetuosos con el medio ambiente y con las tradiciones locales. Una llamada, en estos tiempos de globalización, al consumo, la producción y la preparación sostenible de alimentos, que como se encarga de recordar la institución mundial ayudarán a cumplir con el objetivo de desarrollo sostenible número 2: «Un mundo #HambreCero para el 2030 es posible».

En ese contexto se enmarca con fuerza la apuesta de Frutos Secos Ibiza por recuperar el cultivo del algarrobo y de su producto, la algarroba, durante tanto tiempo desprestigiados. La algarroba es un cultivo con un origen geográfico muy concreto y cuyas características y reputación están vinculadas precisamente a ese origen, en este caso nuestra isla mediterránea. 

Su recuperación es un estímulo para la economía local y abre una nueva vía para el desarrollo sostenible de comunidades rurales, mediante la producción de alimentos de calidad derivados de la algarroba, que tienen un valor añadido y permiten el acceso a mercados más lucrativos, como es el caso de nuestra gama de productos Exquisite

Aliado contra el cambio climático

El ejemplo paradigmático de desarrollo sostenible que es la algarroba va más allá de lo que supone nuestra apuesta por una producción, preparación y consumo sostenibles. Mucho más allá. No en vano, los expertos señalan el potencial del algarrobo en la lucha contra el cambio climático gracias a su papel como sumidero de C02, lo que realza aún más el valor que tiene la recuperación de este cultivo tradicional

En ese sentido, además, los expertos en desarrollo agrícola destacan la facilidad de adaptación del algarrobo a climas secos, gracias a su sistema radicular, que le permite coger mejor el agua del subsuelo y volverse resistente a la sequía. 

Las plantaciones de algarrobo, por último, ayudan también en la restauración de suelos, por lo que mitigan los efectos del cambio climático en las comarcas del litoral mediterráneo español; y son un antídoto contra los incendios que asolan todos los veranos las costas debido a que acumulan menos cantidad de biomasa que otros árboles y a que sus hojas son poco inflamables.

La apuesta por un mundo mejor empieza también por la gastronomía sostenible. En Frutos Secos Ibiza trabajamos para que el algarrobo siga siendo un pilar fundamental de esa sostenibilidad.