“La algarroba es una interesante alternativa para los agricultores de la cuenca del Mediterráneo”

Posted by | 3 junio, 2019 | Entrevistas | No Comments

Isabel Caballero, periodista especializada en información agroalimentaria.

El mundo agroalimentario es un gran desconocido para la sociedad en general. Tanto, que no es de extrañar el alcance que tienen noticias que poco o nada tienen que ver con la realidad de este sector. En este sentido, profesionales especializados en comunicación agroalimentaria no sólo son necesarios para poner freno a ese tipo de información sino, además, para ofrecer a los medios y a su audiencia contenidos de calidad y con valor informativo. Sobre esto y sobre la situación actual del sector y el papel de la recuperación de cultivos tradicionales como el de la algarroba hemos hablado con Isabel Caballero, periodista especializada en información sobre el sector agroalimentario y Jefa de Prensa del Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Centro y Canarias. También dirige la publicación Mundo del Agrónomo.

En algunos lugares como Ibiza se está recuperando el cultivo de productos tradicionales como la algarroba, que se habían dejado un poco abandonados durante décadas. ¿Es algo que se está dando de forma generalizada con otros cultivos?

Existen proyectos que tratan de recuperar cultivos o variedades de cultivos tradicionales, como el de algunas legumbres y otras especies hortícolas, pero no creo que podamos decir que sea algo generalizado. 

Hay que recordar que por lo general esas variedades se fueron abandonando progresivamente por otras variedades más resistentes a plagas o a condiciones climáticas desfavorables y que permiten producciones más estables para el agricultor. 

En el caso concreto del cultivo de algarroba, ¿consideras importante su recuperación? ¿Por qué?

La algarroba, cultivo del que España es uno de los principales países productores a nivel mundial, se utiliza tanto para la alimentación humana como la animal. En la actualidad, creo que su principal potencial está en su uso en repostería, ya que se utiliza para la producción de una especie de harina y como sustituto del cacao.

En un momento en que los consumidores demandamos productos saludables y estamos especialmente preocupados por la reducción del consumo de azúcar, la algarroba puede ser una buena opción, ya que contiene alrededor de un 40 % de azúcares naturales, por lo que no necesita la adición de azúcar.

Según los expertos, el incremento de la rentabilidad de las nuevas producciones y las perspectivas futuras de este cultivo lo convierten en una interesante alternativa para los agricultores de la cuenca del Mediterráneo. 

Como sociedad, ¿somos conscientes de la importancia tanto económica como medioambiental de la recuperación de estos cultivos tradicionales?

Creo que no, por desconocimiento. En el caso del cultivo del algarrobo, por ejemplo, se resalta su importancia en la restauración del suelo.

¿Crees que las empresas agroalimentarias se están adaptando en España a las demandas de la sociedad?

Creo que sí. Hace años era la industria agroalimentaria la que ofrecía sus productos y generaba en los consumidores la necesidad de adquirirlos, es decir, consumíamos lo que nos daban. 

Ahora los consumidores tenemos más información sobre lo que comemos y demandamos ya no solo productos sino también una forma determinada de producción. Queremos alimentos más seguros y saludables y respetuosos con el medio ambiente y el bienestar animal. Y el sector se ha tenido que adaptar a eso.

En un momento en que los consumidores demandamos productos saludables y estamos especialmente preocupados por la reducción del consumo de azúcar, la algarroba puede ser una buena opción.

¿Es el sector agroalimentario un sector con futuro?

Sí, sin duda. La industria agroalimentaria es un motor puntero tanto de la economía española como la europea, y todo hace pensar que va a seguir siendo así. Es la principal industria de la UE con más de un millón de euros de cifra de negocios, donde España ocupa el quinto puesto, tras Francia, Alemania, Italia y Reino Unido. Está formada por cerca de 300.000 empresas, que emplean a más de cuatro millones y medio de personas.

Comemos mínimo tres veces al día, y eso requiere agricultores que produzcan alimentos, empresas que los transformen y toda una cadena de distribución que los lleve a los supermercados. 

Como periodista experta en este sector, ¿consideras que se trata correctamente la información relacionada con el mundo agroalimentario?

A veces creo que no porque leo muchas barbaridades, especialmente en las redes sociales. Circulan informaciones incorrectas o se cuentan las cosas a medias, alarman sin motivo, y lo cierto es que nunca hemos tenido alimentos tan seguros como ahora. 

Aspectos como la seguridad alimentaria y el bienestar animal están entre las principales preocupaciones de los profesionales del sector. La normativa al respecto es también muy exigente. 

¿Qué dirías que es clave a la hora de transmitir este tipo de información?

Como punto de partida creo que es fundamental que las empresas agroalimentarias sean transparentes. Salvo mínimas excepciones, hacen las cosas bien y deben contarlo y mostrarlo. Es la mejor forma de acabar con los mitos y los bulos y toda esa información falsa que circula. 

Y por nuestra parte, los consumidores tenemos que ser más exigentes a la hora de recibir información, mirar bien las fuentes e intentar contrastar los datos.