Por qué los frutos secos son beneficiosos para nuestra salud

Posted by | 7 abril, 2019 | Frutos Secos Ibiza | No Comments

El 7 de abril celebramos el Día Mundial de la Salud, una oportunidad perfecta para recordar que los frutos secos forman parte de una alimentación saludable junto con el consumo mayoritario de frutas frescas y hortalizas –mejor si son de temporada y de producción local–, legumbres y cereales integrales. Les siguen en orden de importancia los lácteos, el pescado y los huevos –que deben tomarse en menor cantidad y frecuencia que los anteriores–, y las carnes, preferiblemente no procesadas o rojas (éstas sólo deberían ser consumidas en momentos ocasionales). Por último, mejor si aliñamos y cocinamos nuestros platos con aceite de oliva virgen y bebemos simplemente agua; evitando en la medida de lo posible las bebidas azucaradas, energéticas o alcohólicas.


Frutos secos: perlas de salud


El contenido nutricional de los frutos secos les convierte en productos muy interesantes para una alimentación saludable. Son ricos enfibraproteínas vegetales de calidad, vitaminas (sobre todo vitamina E y ácido fólico), minerales (magnesio, potasio, calcio o cinc, entre otros) y sustancias fitoquímicas protectoras (polifenoles y fitoesteroles). También lo son en grasas, ya que en su mayoría –entre un 50% y un 75%, dependiendo del tipo– son alimentos grasos, pero lo son en grasas saludables (que reducen el colesterol malo) y no en grasas saturadas.
A lo largo de los últimos años son diversos los estudios que han encontrado beneficios en el consumo diario de frutos secos, relacionándolos con una menor mortalidad y con una reducción del riesgo de padecer enfermedades como cáncerpatologías respiratoriassíndrome metabólico o diabetes tipo 2.

También protegen la salud del corazón. Lo ha señalado en diversas ocasiones la Federación Española del Corazón (FEC), desde donde han difundido investigaciones que apuntan que el consumo de frutos secos, en el marco de una dieta saludable, se relaciona con una disminución de la prevalencia de factores de riesgo de enfermedad cardiovascular. Como ejemplo, el estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad Estatal de Luisiana, y publicado en el Journal of the American College of Nutrition, que analizaba la cantidad de frutos secos diaria que consumían casi 14.000 personas de más de 19 años que participaron en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición realizada de 1999 hasta 2004. Los resultados del estudio mostraron que las personas que consumían regularmente frutos secos tenían una menor presión arterial sistólica y, por ende, menor riesgo de enfermedades relacionadas con la salud cardiovascular

No hace falta que viajemos a Estados Unidos. En España recordamos el estudio Prevención con dieta mediterránea (PREDIMED), la investigación más importante hasta la fecha en lo referente a la nutrición en nuestro país. Su objetivo era analizar los efectos de la dieta mediterránea sobre la prevención primaria de la enfermedad cardiovascular, y sus autores encontraron que entre las personas con alto riesgo cardiovascular que siguieron una dieta mediterránea que incluía frutos secos, disminuía la incidencia de eventos cardiovasculares graves.

Y no sólo el corazón, nuestro cerebro también se beneficia del consumo de frutos secos ya que según demuestra un reciente estudio de la Universidad de Australia Meridional (UniSA), a largo plazo éstos podrían ser la clave para mejorar la salud cognitiva en personas mayores. Según los investigadores, tras analizar los datos de 4.822 adultos chinos de más de 55 años, el consumo de más de 10 gramos de frutos secos al día se relacionaba con un mejor funcionamiento mental, incluida la mejora del razonamiento, del pensamiento y de la memoria.


No, su consumo no está asociado al aumento de peso


Si bien las investigaciones científicas publicadas hasta el momento sí encuentran en el consumo de frutos secos un papel protector frente a distintas enfermedades crónicas, ninguna ha encontrado relación entre su consumo y el aumento de peso. Al contrario, sí han visto que pueden reducir el riesgo de obesidad; derribando uno de los mitos más arraigados en torno a los frutos secos.
Y es que, aunque es cierto que se trata de alimentos muy calóricos, son el ejemplo perfecto de por qué es un error centrar nuestra alimentación en el consumo de calorías: importa más su origen que la cantidad. De hecho, el citado estudio PREDIMED encontró que consumir frutos secos más de tres veces a la semana reducía el riesgo de padecer obesidad. Esto se debe a varios factores como el alto poder saciante de los frutos secos, lo que se traduce en el consumo de un alimento saludable que compensa la cantidad del resto de comidas.